DOC MARTIN
13-jul-2008, 12:52
Un médico antipático 'made in Spain'
No hay rastro alguno del embrión de abogado que fue modelando durante cinco años de carrera. Tampoco hay rastro de la inseguridad y el nerviosismo del que fuera dueño del Casi ke No, el bar de Siete vidas. Gonzalo de Castro luce aspecto de empresario de éxito. Camisa morada, raya en el pantalón y grandes gafas de sol. Ropa de marca que le impide sentarse en el césped –"No, no puedo que como la manche..."–. La barba recortada le otorga cierto aire inglés. "De británico tengo la flema. No me refiero a la matinal, claro... Y también un poco de percha. No me cuesta mucho meterme en el personaje".
Se refiere al doctor Mateo Sancristóbal, el protagonista de la adaptación de la serie británica Doc Martin que Notro Films está rodando en Lastres (Asturias) para Antena 3. ¿Otra serie de médicos? Sí, pero no. "No es una serie hospitalaria ni quirúrgica. No hay grandes hospitales ni urgencias. Ni siquiera sangre. Es más amable, más cercana. Y ése es el gran acierto: humanizar la serie y darle otro calor", comenta el doctor.
– ¿Qué tal se lleva usted con la sangre?
– Muy bien. Anoche dormí con ella. Yo con la sangre no tengo ningún problema.
El doctor Sancristóbal, acompañado de su primer amigo en el pueblo: un perro. (Foto: M. Scandurra)
El inconveniente viene con el amanecer. Cuando el doctor Sancristóbal tiene que ponerse la bata blanca. ¿Por qué un prestigioso cirujano cambia Estados Unidos por un pequeño pueblo? La respuesta está en la sangre. En concreto, en su alergia a ésta. "No puedo contar mucho. Es importante reservarlo, pero en el primer minuto de la serie se sabe todo", adelanta De Castro.
Uraño, antipático, carente de sensibilidad social alguna. Pese a que él monta un coqueto sidecar rojo y House calza una gran moto, la comparación es inevitable. "No, no tiene nada que ver con 'House'. De hecho, yo me identifico más con 'Doctor en Alaska'". Descartado cualquier parentesco, lo que no admite maquillaje alguno es su mal humor.
– ¿Para ser un buen médico es necesario ser antipático?
– No, antipático, no. Lo que sí hay que ser es serio. Para ser buen médico, aparte de tener formación, hay que ser serio. Si no, no tienes nada que hacer.
– ¿Y qué se recetaría para el mal humor?
– Mucha sidra y, sobre todo, dormir un mínimo de ocho horas por prescripción facultativa mía.
Vista del pueblo de Lastres. (Foto: Antena 3)
Sueño es lo que denota su cara. Tras unos años dedicado al cine y el teatro, esta serie supone su regreso a la pequeña pantalla desde Siete vidas. Rodajes eternos hasta alta horas. "Creo que es bueno estar un tiempo aislado de la televisión, no estar todo el día expuesto. Cuando me llamó César, leí la 'Biblia' y dije 'Dios existe'. Es decir, a veces vale la pena esperar".
César Rodríguez, director de Ficción de Notro, encarnó ese rol de mensajero de Dios. "Intenté liar a Gonzalo en dos proyectos anteriores, pero no fue posible". También es el encargado de españolizar Doc Martin. "La versión inglesa es más corta y centrada únicamente en el doctor. Hemos creado una serie más coral, donde el resto de personajes han crecido. Además, hemos aprovechado para rejuvenecer la ficción".
Ese 'plan renove' lo encarnan rostros ya familiares para los espectadores españoles como María Esteve, Esperanza Pedreño y Alex O’Dogherty (ambos de 'Camera café') o una nueva camada de actores como Gonzalo Kindelán, Ángela Moreno o Ramón Pujol.
Natalia Verbeke, por currículo, es una de las veteranas de ese reparto y la varita mágica que endulza el carácter de este médico borde. Interpreta a Adriana, una profesora de primaria, por la que se sentirá atraído. "Yo me voy a dejar hacer. A lo mejor funciona... Tensión sexual tiene que haber siempre, desde la mañana hasta la noche. Y la hay", bromea De Castro.
El equipo de rodaje de la serie, en plena grabación. (Foto: Marino Scandurra)
En Antena 3 quedaron prendados de la serie original. Un flechazo que les impulsó a rodar una versión made in Spain. "Nuestro objetivo es ojear lo que se hace fuera para encontrar un producto novedoso. Y creemos que esta serie reúne los parámetros para ser distinta", explica Sonia Martínez, directora de ficción de Antena 3. ¿Por qué? "Es una comedia clásica, donde también entran los sentimientos. Todo está contado desde una perspectiva humorística, pero con personajes y situaciones reales", aclara Rodríguez.
En pleno proceso de rodaje –llevan menos de un mes–, todavía es imposible diagnosticar los efectos secundarios que esta ficción tendrá en la parrilla de Antena 3 cuando se estrene el próximo otoño. Pero el doctor De Castro sí se atreve con un informe genérico de la televisión: "Lo más sano es ver la televisión que quieres ver. O no ver la tele nunca, pero para ver bazofia es mejor darse una vuelta por el campo".
No hay rastro alguno del embrión de abogado que fue modelando durante cinco años de carrera. Tampoco hay rastro de la inseguridad y el nerviosismo del que fuera dueño del Casi ke No, el bar de Siete vidas. Gonzalo de Castro luce aspecto de empresario de éxito. Camisa morada, raya en el pantalón y grandes gafas de sol. Ropa de marca que le impide sentarse en el césped –"No, no puedo que como la manche..."–. La barba recortada le otorga cierto aire inglés. "De británico tengo la flema. No me refiero a la matinal, claro... Y también un poco de percha. No me cuesta mucho meterme en el personaje".
Se refiere al doctor Mateo Sancristóbal, el protagonista de la adaptación de la serie británica Doc Martin que Notro Films está rodando en Lastres (Asturias) para Antena 3. ¿Otra serie de médicos? Sí, pero no. "No es una serie hospitalaria ni quirúrgica. No hay grandes hospitales ni urgencias. Ni siquiera sangre. Es más amable, más cercana. Y ése es el gran acierto: humanizar la serie y darle otro calor", comenta el doctor.
– ¿Qué tal se lleva usted con la sangre?
– Muy bien. Anoche dormí con ella. Yo con la sangre no tengo ningún problema.
El doctor Sancristóbal, acompañado de su primer amigo en el pueblo: un perro. (Foto: M. Scandurra)
El inconveniente viene con el amanecer. Cuando el doctor Sancristóbal tiene que ponerse la bata blanca. ¿Por qué un prestigioso cirujano cambia Estados Unidos por un pequeño pueblo? La respuesta está en la sangre. En concreto, en su alergia a ésta. "No puedo contar mucho. Es importante reservarlo, pero en el primer minuto de la serie se sabe todo", adelanta De Castro.
Uraño, antipático, carente de sensibilidad social alguna. Pese a que él monta un coqueto sidecar rojo y House calza una gran moto, la comparación es inevitable. "No, no tiene nada que ver con 'House'. De hecho, yo me identifico más con 'Doctor en Alaska'". Descartado cualquier parentesco, lo que no admite maquillaje alguno es su mal humor.
– ¿Para ser un buen médico es necesario ser antipático?
– No, antipático, no. Lo que sí hay que ser es serio. Para ser buen médico, aparte de tener formación, hay que ser serio. Si no, no tienes nada que hacer.
– ¿Y qué se recetaría para el mal humor?
– Mucha sidra y, sobre todo, dormir un mínimo de ocho horas por prescripción facultativa mía.
Vista del pueblo de Lastres. (Foto: Antena 3)
Sueño es lo que denota su cara. Tras unos años dedicado al cine y el teatro, esta serie supone su regreso a la pequeña pantalla desde Siete vidas. Rodajes eternos hasta alta horas. "Creo que es bueno estar un tiempo aislado de la televisión, no estar todo el día expuesto. Cuando me llamó César, leí la 'Biblia' y dije 'Dios existe'. Es decir, a veces vale la pena esperar".
César Rodríguez, director de Ficción de Notro, encarnó ese rol de mensajero de Dios. "Intenté liar a Gonzalo en dos proyectos anteriores, pero no fue posible". También es el encargado de españolizar Doc Martin. "La versión inglesa es más corta y centrada únicamente en el doctor. Hemos creado una serie más coral, donde el resto de personajes han crecido. Además, hemos aprovechado para rejuvenecer la ficción".
Ese 'plan renove' lo encarnan rostros ya familiares para los espectadores españoles como María Esteve, Esperanza Pedreño y Alex O’Dogherty (ambos de 'Camera café') o una nueva camada de actores como Gonzalo Kindelán, Ángela Moreno o Ramón Pujol.
Natalia Verbeke, por currículo, es una de las veteranas de ese reparto y la varita mágica que endulza el carácter de este médico borde. Interpreta a Adriana, una profesora de primaria, por la que se sentirá atraído. "Yo me voy a dejar hacer. A lo mejor funciona... Tensión sexual tiene que haber siempre, desde la mañana hasta la noche. Y la hay", bromea De Castro.
El equipo de rodaje de la serie, en plena grabación. (Foto: Marino Scandurra)
En Antena 3 quedaron prendados de la serie original. Un flechazo que les impulsó a rodar una versión made in Spain. "Nuestro objetivo es ojear lo que se hace fuera para encontrar un producto novedoso. Y creemos que esta serie reúne los parámetros para ser distinta", explica Sonia Martínez, directora de ficción de Antena 3. ¿Por qué? "Es una comedia clásica, donde también entran los sentimientos. Todo está contado desde una perspectiva humorística, pero con personajes y situaciones reales", aclara Rodríguez.
En pleno proceso de rodaje –llevan menos de un mes–, todavía es imposible diagnosticar los efectos secundarios que esta ficción tendrá en la parrilla de Antena 3 cuando se estrene el próximo otoño. Pero el doctor De Castro sí se atreve con un informe genérico de la televisión: "Lo más sano es ver la televisión que quieres ver. O no ver la tele nunca, pero para ver bazofia es mejor darse una vuelta por el campo".